La Ley de IA: ¡cuando 21 de cada 24 documentos olvidan nombrar los sitios recopilados, silencio ensordecedor!

El hecho principal
En una muestra alarmante de ambigüedad burocrática, 21 de los 24 resúmenes de entrenamiento de modelos de IA examinados no mencionaban ningún sitio web utilizado, lo que imposibilita que los editores de noticias verifiquen si su contenido se ha utilizado. Esta situación plantea serias dudas sobre la transparencia y la rendición de cuentas de los proveedores de IA.
Qué pasó
La Comisión Europea implementó la Ley de IA, que exige a los proveedores de modelos de IA de propósito general publicar un resumen detallado de su contenido de entrenamiento. Sin embargo, de los 24 resúmenes analizados, 21 solo mencionan categorías vagas de fuentes sin citar nombres de dominio específicos. Los tres resúmenes de DeepSeek, por su parte, omiten por completo esta sección. Por lo tanto, los editores que buscan respuestas quedan totalmente a ciegas.
El contexto
Este requisito de transparencia, que entró en vigor el 2 de agosto de 2025 para los nuevos modelos y el 2 de agosto de 2027 para los que ya están en el mercado, tiene como objetivo permitir a los titulares de derechos verificar el uso de su contenido. La Comisión había prometido que esta lista de dominios ayudaría a identificar fuentes de formación. Pero ahora, al evaluar los resultados, parece que la realidad dista mucho de estas promesas.
Cifras clave
De los 24 resúmenes revisados, 21 no proporcionan información identificable, limitándose a usar términos generales como « plataformas web » o « servicios de alojamiento ». Los tres documentos de DeepSeek ni siquiera incluyen una sección sobre la recopilación de datos. Esto plantea dudas sobre el cumplimiento por parte de los proveedores del artículo 53(d) de la Ley de IA, que exige información clara y específica.
Lo que esto revela
Esta situación pone de manifiesto un doble rasero: mientras la UE defiende la transparencia, los proveedores de IA parecen estar recurriendo a la opacidad. Los editores de software, supuestamente protegidos por esta legislación, se encuentran indefensos. La promesa de una lista de dominios tenía como objetivo liberarlos de la necesidad de solicitar información a los proveedores. Por el contrario, parece atraparlos en un laberinto burocrático. Una ironía que sin duda resultará curiosa para quienes conocen el funcionamiento de la UE: prometer transparencia para luego generar una densa niebla.
Conclusiones clave
En resumen, la Ley de IA, que pretendía garantizar la transparencia y la rendición de cuentas, parece haber sido un fiasco. Los proveedores de IA siguen jugando con las palabras, dejando a los desarrolladores en la incertidumbre. Esta situación exige una reflexión urgente sobre la necesidad de una transparencia genuina en el sector de la IA.
Fuente: ActuIA
